BOVINOS PARA CARNE Y EL ENGORDE A CORRAL (FEEDLOT) EN ARGENTINA

Por Juan Carlos Acuña (*)

(*)Autorizada su reproducción total o parcial citando la fuente.

Artículo que integra parcialmente publicación 2020 sobre Sanidad Animal y Sanidad Cárnea.

En Argentina el proceso de incorporación, de la práctica de “engorde a corral”, se inicia en los noventa del siglo pasado y en la primera década del siglo XXI se agenda en la política pública donde el Estado, más allá de regulaciones higiénico-sanitarias y ambientales, impulsa la profundización del desarrollo del sistema productivo intensivo de engorde a corral mediante normas de “incentivos”, “compensaciones” y “aportes estatales no reintegrables” al sector privado, muchos rodeados de polémicas y con algunos presuntos desvíos en la gestión pública de recursos aplicados que fueron judicializados.

A modo de ejemplo pueden citarse las resoluciones de la ex-Oficina de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) 9/2007, 1378/2007, 4668/2007 y 1164/2009; ésta última estableció incorporar “… al mecanismo de compensaciones establecido por la Resolución No 9 de fecha 11 de enero de 2007 y su complementaria la Resolución No 40 de fecha 25 de enero de 2007, ambas del MINISTERIO DE ECONOMIA Y PRODUCCION a los establecimientos que se dediquen al engorde del ganado bovino a corral (Feedlot), destinados exclusivamente a la alimentación a base de granos de maíz y otros componentes del ganado bovino para su posterior faena y comercialización en el mercado interno, ya sea de propia producción, compra o que brinde servicio a terceros y, a los terceros contratantes del servicio de hotelería, en los establecimientos de engorde de ganado bovino a corral (Feedlot), respecto de la hacienda de su propiedad cuyo destino original de exportación, finalmente fue destinada al mercado interno”.

CARNE DE FEEDLOT Y CARNE PASTORIL


El mercado consumidor interno, especialmente en los grandes centros urbanos, mayoritariamente se inclina por las carnes procedentes del sistema de “engorde a corral” que abastece alrededor del 85% del consumo interno global pero llega al 95% en los grandes centros urbanos (entre establecimientos industrializados y los de “engorde a corral en campo”) pues la carne generalmente es percibida como de “mayor calidad” visualmente constatable como el color de carne y grasa (blanca), el marmóreo (deposición de grasa intramuscular atributivo de terneza).
En la carne producida, totalmente en un sistema pastoril puro, el espesor de la grasa, la textura y consistencia de la carne es diferente con bajo marmóreo, más magra, grasa amarillenta, menos terneza; todos estos aspectos son indicativos en los que las distintas razas bovinas también tienen su aporte y la
calificación del consumidor que puede considerarlas más saludables, y de hecho lo es, que en el sistema de “engorde a corral”, así también lo considera la ciencia médica pues sistemas de alimentación basados en forrajes, permiten mejorar el tipo de ácidos grasos depositados en la carne, debido a la mayor proporción de ácidos grasos poliinsaturados presentes en el forraje en relación a los granos de cereales o raciones de dieta nutricional bovina con formulaciones complejas de cereales, oleaginosas y aditivos vitamínicos.

No podemos obviar que estos emprendimientos de “engorde a corral” no sólo se impulsaron desde el sector privado sino también fueron promovidos por el sector público, tal puede citarse el caso de la Provincia de La Rioja y desarrollada por la Municipalidad Departamento Rosario Peñaloza por Ordenanza n° 1.071/2010 que creó un “Feedlot Municipal Regional”. Entre sus fundamentos se arguye “ La decisión de crear este Feedlot nace de ver año tras año que el pequeño productor sólo podía dedicarse a producir terneros con un sistema de cría, privándose de manera obligada a ostentar una recría o un engorde por la escasa disponibilidad forrajera de los predios a causa de las prolongadas sequía y de los ineficientes manejos de los recursos prediales…Por otra parte los animales que normalmente salían del departamento en estado liviano la mayoría, iban con destino a engorde en Feedlot privados de otras provincias y luego pasaban a frigorífico y muchas veces esa misma carne volvía a nuestra zona con un agregado de valor considerable que podría quedar, al menos una parte importante de él, en manos de los productores si contaban con la posibilidad de engordar ellos mismos…”

Esquemáticamente pueden mencionarse los siguientes ejes o parámetros para la localización de feedlots y según capacidad instalada de recepción de cantidad de bovinos: a)Elección de región o sitio, b) evaluación de la vulnerabilidad ambiental del sitio, c) pautas para la habilitación y control estatal, d) pautas para el diseño de instalaciones y e) uso de efluentes y estiércol.

El sistema productivo intensivo de bovinos para carne concentrado (concentración que también aplica para porcinos y aves parrilleras y huevos) en grandes establecimientos de “feedlot” con dietas nutricionales balanceadas e industrializadas, genera indudable preocupación por sus impactos ambientales, además de cuestiones de salud y bienestar animal, especialmente por la deposición de residuos sólidos, semisólidos y líquidos (excretas y orinas); estas preocupaciones impulsaron iniciativas regulatorias nacionales pero que en función de las potestades provinciales por la organización política federal es considerada de competencia provincial y según provincias también de competencia municipal.

A nivel nacional puede citarse proyecto de ley nacional, de viabilidad controvertida en materia competencial por las potestades provinciales reseñadas, de “REGULACION DE LOS SISTEMAS INTENSIVOS Y CONCENTRADOS DE ANIMALES (FEED LOT).” (Expediente 0115-D-2007) que comprende las instalaciones para acopio y distribución de alimentos, las instalaciones sanitarias y tratamiento de efluentes.

El proyecto mencionado proponía clasificar, por número de bovinos en confinamiento, en tres grupos: familiar, comercial e industrial; proponía distancias de centros poblados, de cursos de aguas, lagunas o lagos; profundidad de acuíferos; parámetros de precipitaciones anuales para la localización de instalaciones; creación de un Registro Nacional para instalaciones del grupo industrial; requerimientos documentales para habilitación y funcionamiento según cada categoría o grupo (familiar, comercial o industrial); para la categoría o grupo industrial proponía la realización de EIA (Evaluación de Impacto Ambiental); disponía la obligación, para las categorías o grupo comercial e industrial, de contar con un veterinario matriculado responsable ante el SENASA.

El concepto de “efluentes” es vinculado a “fluidos” gaseoso o líquido, no obstante su aplicación conceptual en materia de engorde a corral (replicable a otras actividades) hace referencia a residuos o desechos resultantes de procesos digestivos una vez cumplido su uso nutricional, a las excretas y orinas de los animales.

Diversas opiniones califican, a los desechos orgánicos del proceso digestivo ruminal bovino, como residuo orgánico en tanto es excedente y resultante final del proceso de alimentación, luego de haber agotado su uso nutricional, este residuo o desecho puede ser objeto, previo tratamiento, de reutilización convertido en bioenergía o fertilizantes considerando que los desechos sólidos o semisólidos (excretas – estiércol) y líquidos (orinas) contienen macronutrientes como nitrógeno y fósforo que pueden cooperar en la reconstitución de materia orgánica de los suelos; estudios de organismo tecnológico estatal indica “Los niveles de nitrógeno varían en el rango de 20 a 400 mg/litro, mayoritariamente en la forma de amonio. La salinidad (medida en CE) varía en 2 a 15 dS/m y las concentraciones de sodio (en SAR) de 2,5 a 16. Los niveles de fósforo se ubican en el rango de 10 a 150 mg/litro y los sólidos totales entre los 2.000 y 15.000 mg/litro”(Gestión Ambiental del Feedlot – Pordomingo A. 2003).

Una tonelada de excrementos de bovinos de Feedlot contiene cerca de 5 kg de nitrógeno, 1 kg de fósforo y 4 kg de potasio. Si no se considera la fracción líquida, el excremento resulta en 2,5 kg de nitrógeno, 1 kg de fósforo y 0,8 kg de potasio (1kg K2O). Determinaciones en varios feedlots de EE.UU. indicaron que el excremento promedio de Feedlot contiene entre 2 y 2,5% de nitrógeno, 0,3 a 0,8 % de fósforo y 1,2 a 1,8 % de potasio en base seca (Mathers et al.,1971, 1973; Arrington y Pachek, 1981; Sweeten y Amosson, 1995).

Es aquí donde es relevante el campo científico tecnológico para determinar la resiliencia del sistema productivo interactuando con suelos, aguas, clima y sus probables o potenciales efectos colaterales ambientalmente negativos expresados por la acción contaminante de los desechos o residuos del proceso de producción y los métodos científicos y técnicos de control, mitigación y/o reutilización como subproducto o insumo para bioenergía o fertilización.

Múltiples factores interactúan y hacen científica y tecnológicamente necesario la evaluación de impacto ambiental que no es lineal, ni integra una “receta universal”, ni debe ser valorado por percepciones subjetivas; habitualmente se incurre en exageraciones o evaluaciones ambientales teóricas sesgadas por íntimos sentimientos, no siempre razonables, de rechazo al sistema productivo y que encuentran en la variable ambiental genérica un argumento de veloz penetración en el imaginario social colectivo, especialmente urbano, de rechazo a la práctica de “engorde a corral” indicando a los desechos o residuos de alimentación animal como “ecotóxico” en una apelación al llamado de la ley 24051 (Anexo II – Clase ONU 9 – código H12) de residuos peligrosos mas orientada a corrientes de desechos “industriales” no tanto orgánicos como los generados por todo el reino animal, humanos incluidos que viven su propio “Feedlot” en las grandes ciudades.

Es una gran paradoja urbana cuando el mismo imaginario social colectivo pondera positivamente el producto al actuar como consumidores y su mayoritaria preferencia por el producto cárnico de estos sistemas productivos intensivos tal lo revelan los indicadores de organismos estatales públicos y privados.

Fuente: Pasinato, Andrea A. – INTA – Concepción del Uruguay – UNR – 1°jORNADA PROVINCIAL DE RESIDUOS PECUARIOS – 2015

“ENGORDE A CORRAL EN CAMPO”Semiconfinado – A –
ENGORDE A CORRAL COMERCIAL e INDUSTRIALConfinado. -B y C –

Debemos complementar que con anterioridad al proyecto de ley nacional 2007 citado, la autoridad sanitaria nacional ya había progresado en regulaciones mediante resoluciones y muchos aspectos del proyecto ya estaban reguladas. Así por Resolución SENASA 70/2001 y fundamentado en “las crecientes exigencias higiénico-sanitarias, tanto para el consumo interno como para la exportación, determinan que se debe contar con registros precisos y confiables en la totalidad de explotaciones agropecuarias”, se creó, bajo la órbita del SENASA, el Registro Nacional de Establecimientos Pecuarios de Engorde a Corral de inscripción obligatoria.

Por Resolución 329-E/2017, el SENASA, establece nuevos requisitos de instalaciones, bioseguridad, higiene y manejo sanitario, para el registro y la habilitación sanitaria de establecimientos de engorde a corral que presentan confinamiento, no sólo de bovinos, sino también bubalinos, caprinos y ovinos, sin acceso a pastoreo; paralelamente, dispone una reinscripción de todos los establecimientos realizados bajo el régimen de la Resolución 70/2001; establece que los establecimientos inscriptos y habilitados sanitariamente como engorde a corral deben desarrollar la actividad en forma única y exclusiva y contar con un veterinario matriculado designado como responsable sanitario del establecimiento.

A nivel provincial, en ejercicio de sus competencias materiales propias, han sancionado normas vinculadas a la localización territorial de las instalaciones y recaudos ambientales de diversa naturaleza, algunas poco rigurosas y otras más exigentes; algunas reiteradas o superpuestas con las normas nacionales más arriba desarrolladas, entre ellas citamos la Provincia de Buenos Aires que en 2017 sanciona y promulga la Ley 14.867 estableciendo normas para los establecimientos destinados al engorde intensivo de bovinos/bubalinos a corral, instalados o a instalarse, crea un registro de habilitaciones y un fondo para control y supervisión de los establecimientos; prescribe como objetivos proteger la salud humana, el ambiente, los recursos naturales, mediante la preservación de la calidad de los alimentos generados, respetando la sanidad y los principios generales de bienestar animal.

La norma aún no está reglamentada por falta de consenso entre la autoridad provincial de aplicación y la Cámara Argentina de Feedlot; como etapa que aspira a ser superadora, el 1° de octubre de 2019 se firmó un convenio de colaboración mutua de articulación público-privada con el objetivo de constituir una comisión técnica que permita abordar la temática ambiental lamentablemente, hasta la fecha del presente, sin progresos relevantes para definir el marco reglamentario de la ley. Con anterioridad a la sanción de la Ley 14.867, fundamentada en la Ley General del Ambiente bonaerense 11.723 y la posterior demora de reglamentación provincial de la ley, en ejercicio de la facultad atribuida a los municipios, sobre autorización de habilitación de radicación y uso de suelos, se inició un proceso reglamentario a través de ordenanzas municipales. Constituye facultad primaria de los municipios bonaerenses planificar el ordenamiento territorial y uso de suelos por la ley 8912, si bien debe contar con la aprobación de la autoridad provincial; sobre ella promovió la sanción de ordenanzas municipales que regulan en su ámbitos jurisdiccionales, exigencias provinciales no reglamentadas sobre distancias de zonas urbanas, pueblos rurales o residenciales urbanizados en áreas rurales, tratamiento de efluentes con la intervención de la Autoridad del Agua bonaerense (ADA); categorización del nivel de complejidad por capacidad de recepción de las instalaciones por número de cabezas; algunos incorporan límites a la cantidad de animales en encierre, remite a las normas y la intervención del SENASA respecto a recaudos higiénico-sanitarios.

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